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La Cofradía de la Vera Cruz y del Santo Sepulcro, testimonio del patrimonio monumental, artístico e inmaterial de Sigüenza

Diversos son los aspectos a tener en cuenta a la hora de la declaración de Patrimonio de la Humanidad de Sigüenza, entre ellos la preservación de un testimonio único o excepcional.

En la Cofradía de la Vera Cruz y del Santo Sepulcro de Sigüenza confluyen varios de ellos por su trayectoria secular.

Hemos recibido un rico patrimonio cultural conformado desde el siglo XVI, que preservamos como parte sustancial de la historia y la idiosincrasia seguntina.

Tenemos una Semana Santa única en toda la geografía nacional. Deparar en ella, es hacerlo en los “Armaos” seguntinos, que no tienen paragón por su peculiar forma de vestir y procesionar.

A su singularidad se suman actos o representaciones del patrimonio inmaterial que tienen una belleza y solemnidad únicas, como es el Descendimiento de la Cruz que se realiza en el marco incomparable del trascoro de nuestra catedral.

Junto a la incomparable celebración religiosa y popular de la Semana Santa seguntina, la Cofradía ha llevado a cabo la recuperación y conservación de su importante patrimonio artístico y monumental, lo que ha supuesto uno de sus mayores esfuerzos. Se han restaurado imágenes y se han recuperado otras desaparecidas. Del siglo XVII es la rica imagen articulada de Cristo yacente y de Jesús resucitado, del XVIII la Virgen de la Soledad, la Dolorosa o Jesús con la Cruz a cuestas, cuyo valor artístico es muestra de la herencia secular que conservamos.

Su patrimonio arquitectónico está compuesto por tres edificios singulares: la ermita del Humilladero, levanta por la Cofradía a finales del siglo XVI y de destacado valor artístico; la antigua ermita de San Lázaro, hoy incorporada a la iglesia de la residencia de ancianos “Saturnino López Novoa”-; y la ermita de Vera Cruz, del siglo XVII, y que a no tardar será el museo de la Semana Santa Seguntina.

Las cuotas de los hermanos, la colaboración del comercio y la hostelería de Sigüenza y la aportación de las administraciones son los recursos con los que contamos para mantener un patrimonio arquitectónico, artístico e inmaterial que hemos heredado y tenemos la obligación de transmitir.

Felipe C. Carrasco Calvo
Presidente de la Cofradía.

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